Al hilo de la última entrada en la que contaba el problema repentino y drástico de insomnio en mi hermana (ya se ha recuperado), había pensado en hablar sobre este tema. Permítaseme el juego de palabras del título, sin querer frivolizar. Es un tema curioso, y además es la pescadilla que se muerde la cola:
– La epilepsia facilita la aparición de problemas de sueño.
– Las alteraciones en el sueño facilitan la epilepsia

Una primera pregunta que se me ocurre que podría pensar alguien totalmente ajeno a estos temas es: ¿Por qué justo tal descarga de energía (epilepsia) en una persona en pleno descanso, en estado de reposo?

Lo primero sería entender que durante en nuestro cerebro pasan cosillas. No está en total reposo. Tiene actividad variante en intensidad y tipo. Y es aquí donde parece que hay una influencia mutua entre el tipo de actividad cerebral de ciertas fases del sueño y la actividad cerebral típica de algunos tipos de epilepsia. Pero empecemos por el principio.

En primer lugar, los pacientes epilépticos tienen con mayor probabilidad problemas de sueño, del tipo insomnio y somnolencia diurna (más frecuente) debido a que la epilepsia altera la arquitectura del sueño: fenómenos (disminuyen husos del sueño y complejos k), sincronización, y distribución de las fases. En este último punto, una de esas alteraciones es una reducción en algunos casos de hasta un 50% de la fase REM. Esta es una fase que ejerce un importante papel en la consolidación de aprendizajes, con lo cual habría consecuencias cognitivas perjudiciales para estas personas.
Por si fuera poco, también los fármacos antiepilépticos alteran el sueño, aunque en menor medida que la epilepsia. Y, desde luego, el efecto en global compensa su uso.

Por otro lado, si la epilepsia favorece alteraciones en el sueño, parece que el recorrido también va a la inversa: el sueño y su alteración favorecen la epilepsia. Alteraciones como las que he comentado de disminución de husos y complejos K, se asocian a ciertos tipos de epilepsia.

Se ha observado que durante el sueño hay una tendencia a la producción de descargas epileptiformes, especialmente de algunos tipos de epilepsia, como la frontal (la que tiene mi hermana). En concreto, el riesgo de epilepsia es mayor durante el sueño no-rem, en el cual se facilitan descargas generalizadas y focales, por el tipo de actividad cerebral que se produce. En contraste con el sueño rem  (el que veíamos antes que se ve reducido por la propia epilepsia), denominado por Passouant ‘sueño anticonvulsivo, en el que la desincronización de la actividad cerebral y la inmovilización muscular impediría la ocurrencia de la crisis.

epilepsia
Finalmente, y de forma paradójica, la privación de sueño también incrementa el riesgo de epilepsia. Se ha visto que esto ocurre incluso con privaciones moderadas (1,5h de sueño). Por lo que se recomienda una buena higiene de sueño a las personas con esta problemática.

Más información:
La relación sueño-epilepsia (revisión de estudios)
Epilepsia y sueño (artículo en blog)
Epilepsia y sueño
Imagen de portada (epilepsia vista por niños)

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