Decía en la presentación:

Sara oficialmente no tiene profesión, aunque hace muchas cosas. Sí, definitivamente, podríamos decir que Sara es profesional de la escucha ininterrumpida de Abba o Dirty Dancing,  graduada en repetir hasta la saciedad comentarios que le resultan graciosos,  con máster en acariciar perros y bebés, y una tesis doctoral en revolcarse en la playa tragando agua. Además, combina todos estos títulos y ocupaciones con la revisión de puertas, comprobación de orden de los objetos en casa, o supervisión de que todo el mundo tenga puestas sus zapatillas. Sara, en definitiva, se dedica a muchas cosas.

Bueno pues, a pesar de no tener una titulación oficial, sí que tiene un diploma. El de la foto. Y es que Sara pasó por el colegio Virgen de Belén haciéndose notar. Recuerdo vivirlo desde mi perspectiva, un par de curso por encima de ella. Recuerdo esos recreos, en los que los niños de su clase estaban organizados para no dejarla sola. Como anécdota curiosa me acuerdo de que una chica de mi clase (Leila) estaba muy pendiente, y a veces se acercaba a mi, toda seria, y me ‘ragañaba’ porque ese día no estaba yo cuidando de ella. Sí, la verdad es que muchas veces prefería estar jugando y, luego si acaso, cuando sonaba la alarma, ayudar a llevarla dentro.

Creo que tuvo un paso muy bueno por este centro. Los niños en esas edades aún suelen ser muy comprensivos, y se solidarizan mucho con “el débil”.

Para muestra, las palabras de ese diploma: La alumna más querida del colegio Virgen de Belén. 🙂

 

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