Venía pensando sobre algunos de los ‘trucos’ que he mencionado para manejar su conducta cuando tiene cambios emocionales drásticos (y aquí yo creo que tiene plusmarca mundial en cambio de humor) llegando a presentar conductas agresivas con su entorno, evitando de este modo ya no sólo actividades rutinarias “por deber”, sino actividades que realmente disfruta mucho, y que en el fondo desea hacer.

Situación 1: Comenté en anteriores entradas, el ejemplo de cuando se opone por oponer, en los casos en los que se le dice de salir de paseo o de ir a la playa (le encanta). En este caso, el problema es el simple hecho de llevar la contraria.

Truco: Eliminar el antecedente de la conducta de oposición. Esto es, que no haya nada a lo que oponerse. 

Procedimiento: Cuando se opone, se le deja en paz, o incluso se simula que salimos de casa (esto parece tener incluso mejor resultado). Ha llegado a dejar su intensa oposición en menos de 10 segundos desde que oye el sonido de la puerta. Impresionante. El problema de esto es que no funciona tan bien con actividades que no quiere hacer, como ir a su centro.

 

Situación 2: Cambio drástico de emociones que hace que tire el plato de comida.

Truco: Bueno, aún pienso en el truco a priori (por ejemplo, la manera de dirigirse a ella previamente). Pero pensé en uno a posteriori, es decir, tras haberlo tirado: simplemente favorecer una de sus grandes motivaciones (que va a favor de restituir el arrebato que acaba de tener), que es el orden. Aquí jugamos, por tanto, con las consecuencias: barrer es recompensante para ella, porque no le gusta el desorden (reforzamiento negativo).

Procedimiento: Facilísimo. Coger la escoba y el recogedor, y decirle “vamos a barrer” mientras se le ayuda con instigación física. Jamás se me ha opuesto. Aunque es cierto que de momento esto sólo me lo permite hacerlo a mi, lo cual hay que mirarlo también.

Otros antecedentes en su caso son, como digo, el modo de dirigirse a ella. A no ser que se la vea muy receptiva, no hay que hablarle con demasiado entusiasmo, ya que de este modo sale su vena negativista que ríete tú del NO de Pedro Sánchez. También hay que tener en cuenta que no todo lo que le motiva (refuerza) sirve para modificar cualquier tipo de conducta. En este sentido, veo aquí más dificultad que con niños y personas sin discapacidad, quizá por su mayor dificultad de aprender y mantener en memoria ciertas asociaciones, o quizá por otros motivos que propicien inestabilidad. Según se me vayan ocurriendo otros aspectos, los iré comentando.

Anuncios