Hace un par de entradas comenté un episodio (el de la escoba) en el que me sorprendí de su comprensión y conducta dirigida a un fin. Hará dos semanas ocurrió algo relacionado.

Ella estaba dormida en su cuarto. Entró una cucaracha en la cocina, y mi madre armó un jaleo importante. Fui a matarla de aquella manera (no tan varonil como aparento, ejem)

– Inciso: Sara tiene un vocabulario muy básico, y gran dificultad para desplazarse por su físico, por tener problemas importantes de equilibrio, aparte de por su falta de motivación para ello-

¿Que ocurrió? De repente apareció en la cocina por sus propios medios, a la voz de “no quiere David” hacia mi, en tono hostil. Escuchó gritar, sabía que algo pasaba, y sabía que era algo malo. Aun sin saber qué era realmente lo que pasaba. Aun sin saber preguntarlo verbalmente.

Cuando vemos una persona que parece tan tremendamente limitada en lo cognitivo-verbal y en lo motor, a veces llegamos a subestimarla más aún, y a sorprendernos si vemos comportamientos como este. ¿Indagar ella?

Pero, ¿qué es si no indagar, el hecho de ir al lugar de los acontecimientos (a pesar de sus grandes limitaciones para desplazarse) y expresar desacuerdo ante una situación que parece negativa?

Quizá otras formas, a las que no estamos acostumbrados. Quizá, simplemente, sus formas.

Anuncios