En chicos con limitaciones cognitivas importantes, la conducta es difícil de interpretar en ocasiones. Una pregunta útil en estos casos sería:

¿Qué función cumple esta conducta?
¿Cuál es su papel?
¿Qué necesidad satisface?

A veces no será fácil responder, puesto que nos encontraremos con relaciones complejas entre diferentes conductas, y con intereses o motivaciones que nos pueden parecer opuestos. Ejemplo simplón: la repetición de conductas que una vez tras otra llevan asociado un castigo. ¿Por qué las repetirá, si sabe que le espera una consecuencia desagradable?

La imagen de arriba es ejemplo de motivaciones no aparentes a primera vista, en relación a conductas disruptivas (enlace a entrada completa de esta recomendable web).

En el caso de Sara, aun padeciendo siempre cambios emocionales notables, la conducta agresiva ha aumentado en los últimos años. Ejemplos:

  • Pide patatas. Se las das. Y si la dejas sola, las tira. Inmediatamente las vuelve a pedir.(Aquí suelo aprovechar el buen humor asociado al volverlas a pedir, para aplicar sobrecorrección: La ayudo a barrer y a tirar a la basura. Incluso lo disfruta. Esto sólo me lo permite a mi, curiosamente).
  • Llegan mis sobrinos (son muchos) armando jaleo y, al rato, te ves que le está tirando del pelo a alguno de ellos.
  • No quiere ir al centro de educación especial/ bañera/ etc, y, al tratar de llevarla, responde agrediendo.
  • Estamos tranquilos en el sofá, cuando de pronto se levanta y agrede.
  • Impedir que cierre todas las puertas de la casa, a lo que responde también con agresividad.
  • Tirarse del pelo o arrancarse uñas en situación de tranquilidad.

Si se piensa detenidamente en estos ejemplos, y en la foto que enlazo arriba, pueden verse posibles causas no tan aparentes para el que lo vive ‘in situ’. Por ejemplo, el caso de la llegada de sobrinos y la hiperestimulación sensorial  (lo cual encaja en ella además con sus  rituales y patrones estereotipados tipo autista).

6

En casos como el de las patatas o el de estar tranquila en el sofá parecerían difíciles de explicar a simple vista por cualquier observador externo. Podría hacerse la tentativa con el aspecto contrario: la falta de estimulación, que también se ha asociado con conducta agresiva (a veces hacia sí mismos). Estas conductas quedarían asociadas a aumento del arousal (también al anticipar respuesta del entorno, que aún siendo desagradable, tendría un posible papel mantenedor), y con ello satisfaría esta necesidad. Quizá también juegue su papel el controlar el entorno instaurando una secuencia predecible de acontecimientos.

Con esta entrada simplemente quería poner ejemplos que percibimos aquí día tras día, en los cuales la motivación tras la conducta no parece nada clara. Esto puede desesperar mucho a los familiares. Incluso cuando encuentras una posible explicación. Porque en ocasiones ello no basta para hallar soluciones satisfactorias. Esta es una de esas luchas diarias. Una de tantas…

Termino enlazando a una serie de entradas (5 en total) muy interesantes sobre conductas disruptivas en autismo

Anuncios